Ante la persistente crisis de salud mental derivada de la pandemia de la COVID-19, los sistemas de salud a nivel mundial enfrentan uno de sus mayores desafíos contemporáneos: el aumento sostenido de los trastornos de ansiedad y depresión, especialmente entre jóvenes y adolescentes. Datos recientes evidencian que la ansiedad (43,7 %) y la depresión (35,5 %) se han convertido en los principales motivos de consulta en salud mental desde la pandemia. Aunque la prevalencia general